Un negocio puede rehusarse a dar servicios debido a que es una carga excesiva. Carga excesiva significa que sería tan difícil seguir la ley, el negocio se hundiría. La ADA y la MHRA tienen reglas para definir carga excesiva. Consideran el tamaño del negocio, el costo de los servicios y muchos factores más.
Si hacer los cambios (adaptaciones) es financieramente o prácticamente imposible para que un negocio pueda seguir operando, ellos pueden decir que es una carga excesiva. Entonces no tiene que hacer los cambios.
Un negocio pequeño que gasta dinero extra para ofrecer servicio a gente discapacitada puede a menudo obtener una exención tributaria. Si un centro de guardería dice que no puede permitirse darle servicio a su hijo(a) debido al costo, dígales a los dueños que ellos pueden solicitar una exención tributaria. La exención puede compensar sus costos.